Publicidad vs Propaganda
Desde el principio de la humanidad, las personas han buscado influir en el ánimo y en las decisiones de los demás; esto por una infinidad de razones, que van desde una manera de asegurar la supervivencia hasta el deseo de ejercer y dominar sobre los otros para obtener diversos beneficios.
Conforme las sociedades han avanzado, los métodos de persuasión también han cambiado y evolucionado. En la antigüedad era común persuadir por medio de la palabra, pero con la llegada de la Revolución Industrial; el deseo de convencer a los demás y atraerlos dio paso al surgimiento de muchas nuevas técnicas, entre ellas: la publicidad y la propaganda.
A continuación te vamos a aclarar cuál es la diferencia entre publicidad y propaganda.

Publicidad
La publicidad tiene como finalidad fomentar el deseo por los bienes de consumo, para esto se vale de diversos métodos que van desde el uso de imágenes y demás elementos multimedia; hasta frases sugestivas, se busca persuadir emocionalmente a las personas para que compren ciertos productos o servicios. Los anunciantes utilizan en su favor, muchos de los deseos latentes de las personas: ser rico, ser bello, ser más popular, ser más inteligente...y de este modo las convencen para que compren determinado producto.
La publicidad la encontramos en los periódicos, la televisión, el internet, revistas, vallas publicitarias, centros comerciales, etc. Por medio de la tecnología, la publicidad busca el modo de llegar a la mayor cantidad posible de personas.

Propaganda
A diferencia de la publicidad, la propaganda no se hace con el propósito de vender ningún producto o servicio; sino que lo que busca es influir en las actitudes de las personas. Cambiar la manera de pensar, las opiniones y hasta las creencias de las mismas. Para la propaganda también se recurre a la tecnología y diversos elementos multimedia; pero en este caso, no se trata de vender nada.
La propaganda influye hasta en los sistemas educativos y tiene la característica de que su efecto suele ser más duradero y radical que el de la publicidad. Dos de las formas más reconocibles de propaganda son la política y la religiosa. La propaganda política se hace especialmente evidente en la temporada de elecciones, cuando los candidados opositores empiezan a "sacar los trapitos al sol" de sus contrincantes, para dañar la reputación del otro y aumentar su popularidad. En la política, la propaganda es uno de los arsenales más poderosos utilizado para influir en la opinión pública.
Por otra parte, la propaganda religiosa se presenta de muchas formas; pero esencialmente en todos los casos juega con las emociones de los individuos, animándolos a comportarse de determinada manera.

Otras formas de propaganda a las que estamos acostumbrados son las que tienen que ver con opciones de la sexualidad, el racismo, las drogas, el cuidado de la salud y el estilo de vida. Algunas propagandas puede ser positivas cuando por ejemplo, se busca fomentar un estilo de vida más saludable.
Conclusión
Es muy fina la línea que separa a la publicidad de la propaganda, tanto así que en muchos casos; ambas pueden ir de la mano. Al momento de hacer publicidad, las empresas podrían utilizar determinada ideología para atraer a más compradores hacia sus productos. Por medio de esta ideología pueden crear una especie de razón, motivación o necesidad en las mentes de los consumidores.
Del mismo modo, muchas propagandas se combinan con mensajes basados en la publicidad ; con el fin de obtener más éxito en su propósito. Ambas son diferentes, pero se entrelazan en muchas ocasiones.
En ambos casos se busca llegar a las emociones, las creencias, los deseos y las necesidades de la audiencia con el fin de lograr sus propósitos.